El mundo de las ideas ha estado dominado por voces masculinas, lo que ha llevado a la invisibilización del pensamiento y las contribuciones hechas por mujeres. Desde la antigua Grecia hasta hoy, hemos sido empujadas más a “resolver” que a “pensar”. Mientras los hombres se adjudicaban el derecho a la filosofía, la política y la especulación teórica, las mujeres quedan relegadas al ámbito de lo práctico: la medicina aplicada en el hogar, la docencia básica, la organización de lo doméstico y lo comunitario.
A lo largo de la historia, este patrón se ha repetido constantemente. Las mujeres que desafiaron las normas y se atrevieron a pensar fueron, en muchos casos, silenciadas o sus ideas apropiadas por otros. Algunos notables ejemplos son Hipatia de Alejandría, una de las primeras matemáticas y astrónomas documentadas, fue asesinada por cuestionar el orden establecido. Marie Curie debió luchar por el reconocimiento de sus aportes a la física y la química, y Rosalind Franklin, cuyos hallazgos fueron fundamentales para comprender la estructura del ADN, quedó en la sombra mientras Watson y Crick recibían el Nobel.
La situación actual de las mujeres en la ciencia
Si bien la participación de las mujeres en la ciencia ha crecido en las últimas décadas, la distribución sigue muy desigual. En Chile, menos del 35% de quienes investigan en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) son mujeres. A medida que se avanza en la jerarquía académica, esa proporción disminuye aún más. En el ámbito de la propiedad industrial, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), solo el 16% de las solicitudes de patentes en el mundo incluyen a una mujer como inventora, lo que refleja una barrera estructural en la apropiación de la innovación.
Este fenómeno responde a múltiples factores. Las mujeres enfrentamos más obstáculos para acceder a financiamiento, redes de colaboración y mentorías que permitan transferir desarrollos desde el laboratorio hasta la aplicación comercial. Además, las estructuras de evaluación y promoción en ciencia y tecnología fueron diseñadas bajo modelos que han favorecido a los hombres y que han comenzado a modificarse con criterios de compensación que no siempre consideran las realidades de las investigadoras, muchas de las cuales deben compatibilizar su trabajo con múltiples responsabilidades familiares y con labores de cuidado.
La brecha en la propiedad intelectual y la innovación
En el ámbito de la propiedad industrial, la baja presencia de mujeres como inventoras y titulares de patentes responde a la falta de educación, incentivos y visibilización. Muchas científicas desconocen el proceso de patentamiento o no cuentan con el apoyo necesario para transformarse en emprendedoras tecnológicas. Esto no solo limita su desarrollo profesional, sino que también frena el avance de la innovación en países como Chile, donde la creatividad podría ser el motor de la productividad y el progreso.
El Día Internacional de la Mujer: Reflexión y acción urgente
Este 8 de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer, es un momento clave para reflexionar sobre los avances y desafíos que aún enfrentamos. Para cambiar este escenario, es fundamental impulsar políticas que fomenten la participación de mujeres en ciencia y tecnología con una perspectiva de equidad real. Es urgente que universidades, centros de investigación y empresas adopten medidas concretas para reducir la brecha de género en innovación. Las necesarias acciones son urgentes y complementarias y van desde promover la formación de niñas y jóvenes en STEM hasta garantizar procesos de patentamiento y comercialización más inclusivos.
También es imprescindible garantizar espacios de liderazgo y acceso equitativo a los beneficios de su trabajo. No hacerlo solo perpetúa una injusticia histórica y también nos priva del potencial de las mujeres científicas que podemos contribuir al desarrollo de un mundo más sostenible y equitativo.
Megatoma de San Antonio: Habitar para integrar, no para segregar. Por Beatriz Mella Lira. https://t.co/wbWQtS4RQ7
— Ex-Ante (@exantecl) March 1, 2025
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